¿Doble rasero en Querétaro? El debate de los narcocorridos enciende las ferias de Pedro Escobedo y San Juan del Río
Martes, 19 de mayo de 2026, QUERÉTARO. – La estricta normativa de Querétaro contra la apología del delito en espectáculos públicos ha quedado en el ojo del huracán tras un fin de semana lleno de contrastes políticos y musicales. Mientras el gobierno estatal aplicó un veto definitivo y amaga con multas millonarias al cantante Gerardo Ortiz tras su presentación en la Feria de Pedro Escobedo (gobernada por Morena), en el municipio vecino de San Juan del Río (de extracción panista) los asistentes reportaron la interpretación de corridos bélicos sin que hasta el momento existan pronunciamientos oficiales ni sanciones visibles, avivando las acusaciones en redes sociales sobre un presunto sesgo partidista.
El conflicto escaló a nivel estatal luego de que se confirmara el veto definitivo para que Gerardo Ortiz vuelva a pisar escenarios queretanos, tras ignorar los acuerdos de repertorio e interpretar el tema “El Azul” durante la Feria del Grano y la Cantera 2026 en Pedro Escobedo. Las sanciones estipuladas por la Secretaría de Gobierno estatal para estos casos contemplan multas que pueden alcanzar las 10,000 UMAS (más de un millón de pesos) y la ejecución de fianzas contra la empresa organizadora.
Sin embargo, el descontento ciudadano y las críticas por un presunto trato diferenciado estallaron este domingo en las Fiestas Patronales de San Isidro Labrador, en San Juan del Río. Durante la presentación del cantante de banda Moy Bobadilla, el intérprete complació al público con “El Pantera”, un corrido popularizado por Grupo Firme cuyas letras aluden explícitamente a dinámicas del crimen organizado.
A pesar de que el Reglamento de Espectáculos Públicos del Estado de Querétaro obliga a los 18 municipios a aplicar las mismas restricciones de manera unificada —exigiendo el desglose previo del repertorio y multas solidarias a organizadores y artistas—, la administración municipal de San Juan del Río se ha mantenido en completo silencio.
¿Blindaje por afinidad partidista?
La falta de una reacción inmediata en San Juan del Río ha generado suspicacias entre la opinión pública y bloques opositores. Mientras que en Pedro Escobedo el Estado actuó con rigidez institucional argumentando la “protección de la paz social y la juventud”, en el territorio gobernado por el PAN la música fluyó sin interrupciones ni inspecciones que detuvieran el sonido de manera inmediata, como faculta la ley.
Jurídicamente, las leyes de Querétaro no exentan a ningún ayuntamiento por su color político; la omisión en la aplicación de multas o suspensiones en San Juan del Río representaría una violación directa a los lineamientos estatales vigentes.
Hasta el cierre de esta edición, ni la Secretaría de Gobierno del Estado ni el Ayuntamiento de San Juan del Río han aclarado si se iniciará un proceso administrativo en contra de Moy Bobadilla o de los delegados organizadores de las fiestas de San Isidro, dejando abierta la incógnita de si las reglas de Querétaro se aplican para todos o solo para la oposición.




