La Unión Europea anunció este jueves una sanción de 890 millones de euros, equivalentes a unos mil millones de dólares, contra Google, al concluir que la compañía favoreció sus propios servicios y aplicaciones mediante prácticas que restringieron la competencia en el mercado digital.
La decisión se enmarca en la ofensiva regulatoria que Bruselas mantiene desde hace años contra las grandes tecnológicas.
Según la Comisión Europea, el caso responde a la necesidad de garantizar condiciones equitativas para desarrolladores y usuarios.




