Cierra tienda “Bara” en el acceso a Loma Alta: el complejo mapa de competencia y seguridad en el fraccionamiento más poblado de San Juan del Río
SAN JUAN DEL RÍO, Qro. — El cierre definitivo de la tienda de conveniencia “Bara” (filial del grupo OXXO/FEMSA) en el acceso principal al fraccionamiento Loma Alta no solo responde a bajas ventas e inseguridad, sino que reaviva una fuerte controversia en el municipio: el señalamiento de vecinos y comerciantes sobre un presunto blindaje comercial a favor de la cadena Tiendas Asturiano, grupo empresarial fundado y vinculado históricamente al hoy gobernador del estado, Mauricio Kuri González.
El cese de operaciones de esta sucursal expone las complejas dinámicas de poder económico, regulación estatal y movilidad que dominan el mercado minorista en el asentamiento residencial más poblado de San Juan del Río.
Loma Alta, desarrollado originalmente por la constructora Casas Geo, alberga a miles de familias que convierten al fraccionamiento en una de las plazas comerciales más codiciadas de la región. Sin embargo, residentes locales señalan que la competencia en la zona ha estado condicionada desde su planificación urbana.
De acuerdo con testimonios y registros de la zona, durante la entrega del fraccionamiento se establecieron restricciones para restringir el ingreso de marcas como OXXO al interior del complejo residencial. Este esquema de delimitación permitió que únicamente formatos específicos de proximidad —entre ellos Bodega Aurrerá Express y, de forma predominante, la cadena Tiendas Asturiano— operaran dentro de la mancha urbana.
El trasfondo político-empresarial radica en que Mauricio Kuri González cimentó su trayectoria en el sector privado como fundador y principal impulsor de El Asturiano. Aunque su equipo legal y político sostiene que la gestión corporativa se desvinculó formalmente tras su paso a la función pública, diversos sectores en el municipio perciben que las reglas de zonificación y los criterios de regulación benefician directamente al modelo de negocio que el mandatario construyó.
La clausura de “Matador” y la barrera del estado
La sospecha de un cerco de mercado se intensificó con el antecedente de la cadena “Matador”. Tiempo atrás, la firma logró instalar una tienda dentro del polígono habitacional, alcanzando rápidamente altos niveles de venta debido a la demanda insatisfecha de la comunidad.
Sin embargo, el establecimiento fue clausurado de manera intempestiva y posteriormente suspendido por autoridades del Gobierno del Estado, argumentando el incumplimiento en licencias de funcionamiento y permisos de operación. La tienda fue retirando sus activos y el inmueble quedó abandonado, un episodio que los colonos leen como una intervención estatal para frenar la competencia directa contra la red comercial de Asturiano.
“Bara”: el intento de OXXO que sucumbió en la frontera
Ante la imposibilidad de operar al interior de Loma Alta, la firma OXXO apostó por instalar su formato de bajo costo “Bara” en el acceso exterior, colocándose justo en el límite permitido. La apuesta estratégica buscaba capturar el flujo vehicular y peatonal que entra y sale diariamente del fraccionamiento.
La fórmula, sin embargo, resultó inviable por dos factores determinantes:
-
La barrera de la distancia: Para las familias que habitan en las etapas profundas de Loma Alta, trasladarse hasta la entrada solo para realizar compras rápidas de canasta básica resultaba ineficiente. El consumo diario se mantuvo concentrado en las tiendas de proximidad internas (Asturiano, Aurrera y comercio local).
-
Impacto de la inseguridad: A las bajas ventas se sumó el impacto de la delincuencia. La tienda fue víctima de un atracadero nocturno donde los responsables rompieron las cortinas metálicas para sustraer mercancía.
El boquete financiero precipitó la decisión de la empresa de retirar la sucursal, repitiendo el patrón registrado anteriormente en la colonia Sagrado Corazón, donde cerraron bajo el mismo diagnóstico de falta de rentabilidad y vulnerabilidad operativa.
Monopolio de facto en la periferia urbana
Con la clausura de “Bara” y el abandono del local de “Matador”, el mercado de conveniencia al interior de Loma Alta queda prácticamente libre de competencia externa de gran escala.
Mientras el acceso al fraccionamiento suma un espacio desocupado y vandalizado, las familias de la zona no tienen más opción que realizar sus compras cotidianas en los comercios autorizados dentro del perímetro, en una coyuntura donde los límites entre el desarrollo empresarial y la regulación gubernamental continúan en el centro del debate público.



