Coatetelco concentra el mayor número de contagios por brote de sarampión en Morelos; autoridades reportan control epidemiológico
El municipio de Coatetelco se ha posicionado como el punto central del reciente brote de sarampión registrado en el estado de Morelos, al concentrar la mayor cantidad de contagios confirmados en la entidad. No obstante, las autoridades sanitarias locales informaron que la transmisión se encuentra actualmente contenida y que no se han detectado nuevos casos en las últimas jornadas.
El titular de la Secretaría de Salud de Morelos, Mario Ocampo Ocampo, detalló que el estado acumula un total de 37 casos confirmados de esta enfermedad viral. De dicho universo, Coatetelco encabeza la lista con 13 pacientes registrados, seguido por el municipio de Cuernavaca con ocho casos, mientras que el resto de los contagios se encuentra distribuido de manera dispersa en otras demarcaciones de la geografía estatal.
El funcionario estatal explicó que las labores de contención enfrentaron complicaciones iniciales, principalmente por la movilidad de la población. Diversos habitantes de la zona se trasladaban constantemente fuera de sus comunidades por motivos laborales, lo que dificultaba el seguimiento epidemiológico y la aplicación oportuna de los esquemas de vacunación.
Para superar estas barreras comunitarias, las autoridades de salud estatales y municipales implementaron una estrategia de cerco epidemiológico en coordinación con líderes sociales y religiosos de la región. Esta alianza permitió sensibilizar a la población, superar la resistencia inicial y ampliar de forma significativa la cobertura del biológico. Gracias a estas acciones conjuntas, Ocampo Ocampo destacó que actualmente se registra un nivel de inmunización óptimo tanto en Coatetelco como en el resto de la entidad.
Finalmente, ante el panorama epidemiológico y de cara a las actividades cotidianas de la población infantil, la Secretaría de Salud hizo un llamado a los padres de familia para mantenerse alertas. El secretario de Salud recomendó que cualquier menor de edad que presente síntomas como fiebre o malestar general sea valorado de inmediato por un médico profesional antes de reincorporarse a las aulas escolares, garantizando así un retorno seguro y previniendo eventuales rebrotes.




