Cansados de la constante ola de robos y de la aparente inoperancia de las autoridades locales para brindar seguridad efectiva, habitantes de la zona oriente del municipio de San Juan del Río decidieron tomar la justicia por sus propias manos durante la noche del domingo, logrando la captura in fraganti de un presunto delincuente y la posterior expulsión de sus cómplices en la colonia Valle Dorado.

Los hechos se desencadenaron sobre la avenida Valle de las Montañas, cuando vecinos del sector detectaron a un sujeto mientras sustraía objetos de valor de una propiedad ajena. Al verse sorprendido, el individuo intentó darse a la fuga; sin embargo, fue alcanzado por un grupo de vecinos organizados, quienes lo sometieron en el acto, lo amarraron y procedieron a propinarle una severa golpiza como escarmiento. En el lugar, los ciudadanos optaron por no solicitar la intervención inicial de las patrullas municipales, argumentando el constante desinterés y la lentitud de respuesta de la policía local, aunque unidades de la corporación terminaron arribando minutos más tarde tras un reporte anónimo realizado a las líneas de emergencia.
Durante el interrogatorio efectuado por los propios habitantes, el sujeto sometido confesó la ubicación exacta del inmueble que utilizaba como guarida junto con otros supuestos integrantes de su banda dedicada al robo en la zona. Al trasladarse al punto señalado, los colonos descubrieron que los sospechosos no habitaban una vivienda propia, sino que se habían adueñado de manera ilegal de una casa abandonada para resguardar los objetos sustraídos.
Ante el hallazgo, la turba enardecida irrumpió en la finca deshabitada, sacando a la fuerza a los ocupantes y obligándolos a abandonar la colonia bajo amenazas directas de volver a responder con violencia si eran vistos nuevamente en la zona. Este nuevo reporte de justicia por mano propia evidencia la creciente desconfianza de la población sanjuanense hacia los cuerpos de seguridad municipal, donde la falta de patrullaje preventivo y la impunidad percibida han llevado a los ciudadanos a organizarse e imponer su propia ley en las calles.



